sábado, 3 de septiembre de 2016

Unos se van y otros vienen


Así es el paso postnupcial, y así está ocurriendo este año en Ledesma:

Chorlitejo grande (Charadrius hiaticula) juvenil compartiendo espacio con una vaca berrenda.


Ayer el pectoral ya no estaba. Unas fotos de su último día de estancia, el jueves:



Correlimos pectoral (Calidris melanotos) juvenil.


Pero como digo, unos salen y otros entran, y ayer entró la reina de la migración en Ledesma: el águila pescadora. La encontramos unos pocos kilómetros aguas arriba de la zona habitual, pero allí estaba, degustando un poco de gastronomía autóctona:

Águila pescadora (Pandion haliaetus).


Malamente se aprecia que porta una anilla de color azul en su tarso izquierdo, lo que nos indica que procede de Escocia. Su código es 68:




Por suerte la migración nos ha traído muchas más cosas: en la última semana, hemos tenido doce especies de limícolas, además de algunas espátulas y varias cigüeñas más, sobrepasando la cifra de 30 aves desde principios de agosto. Además ya tenemos por aquí varias garcetas grandes. Las echábamos de menos...

Avefrías (Vanellus vanellus) capitaneadas por un correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) juvenil.


Grupo mixto de limícolas (correlimos, andarríos y chorlitejos).


Espátula (Platalea leucorodia) adulto y juvenil.



Cigüeña negra (Ciconia nigra) adulta.

Pico y patas de color rojo intenso y rémiges en proceso de muda. Sin plumas de primera generación.


Cigüeña negra (Ciconia nigra) juvenil.

Pico y patas de un color gris verdoso y plumaje perfecto. Todas las plumas son de primera generación.


Pequeño bando sobrevolando el Tormes.


Garceta grande (Casmerodius albus).


Han seguido arribando anátidas, aunque en cantidades ínfimas:

Cuchara europeo (Anas clypeata) macho con plumaje de eclipse.


Cerceta común (Anas crecca) juvenil.

Posiblemente macho por el diseño de las terciarias.




Cercetas comunes (Anas crecca).


Las rapaces se pasean como Pedro por su casa. Así, ha reaparecido esta semana la halcona que durante principios de agosto tuvo en jaque a los limícolas que pasaban por allí, y además se le ha unido un ejemplar adulto. Las tres especies de buitres sobrevuelan constantemente el Tormes en sus interminables búsquedas de alimento, y las calzadas y hasta un joven azor se han propuesto alborotar al personal cada poco rato:

Alimoche (Neophron percnopterus) adulto con su retoño.


Milano real (Milvus milvus).


También tuvimos un zampullín chico durante unas pocas horas en el mismo cahorzo que el pectoral. Esta especie es rara fuera de las charcas gananderas donde se reproduce aquí en Ledesma:



Zampullín chico (Tachybaptus ruficollis) juvenil.


Acabamos con algo de pelo:

Zorro rojo (Vulpes vulpes).

 Este año mis casi diarias observaciones del raposo en otras temporadas se han visto reducidas a poco más de un par de contactos. ¿Cuál será el motivo?


Huellas de tejón (Meles meles).

La noche da vía libre a los mamíferos, que por unas horas se convierten en los reyes del Tormes: tejones, nutrias, jabalíes, zorros, garduñas, ginetas, erizos...son algunas de las especies que se dan cita en estas orillas cuando cae el ocaso.


¡Qué siga la migración!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada