miércoles, 14 de junio de 2017

Un poco de Teruel

Durante la Semana Santa pasada (ya ha llovido, aunque muy poco) estuve con mis padres en tierras turolenses, conociendo el patrimonio histórico y natural de esta desconocida provincia aragonesa. En los tres días que estuvimos, tocamos la sierra de Albarracín, de Gúdar, y Teruel capital.

Y sin quererlo ni beberlo (pues en ningún momento contaba con ver nada de interés) transformé los dos primeros días en todo un éxito, desde el punto de vista faunístico y también florístico; observé varias especies nuevas para mí. Las diferencias en el pH del suelo con Salamanca tuvieron mucho que ver:


Paisajes calizos en la sierra de Gúdar.

La caliza cuenta con un pH sensiblemente mayor al de los granitos, rocas dominantes en mi provincia.

Cascada de la Hiedra, en la sierra de Gúdar.

Comenzaré por los herpetos, que no fueron muchos (tan sólo cuatro, todos lacértidos). Lagarto ocelado, lagartija colilarga, lagartija roquera y otra del mismo género, que presento abajo:



Podarcis sp.

Podarcis sp. Posiblemente se trate de Podarcis liolepis, aunque el sur de la provincia de Teruel comprende una teórica franja de contacto liolepis - hispanica sensu stricto (¡la verdadera lagartija ibérica!). El tiempo y la genética dirá qué es lo que vi...

Lagarto ocelado (Timon lepidus) hembra.


Algunos insectos interesantes:

Mariposa isabelina (Actias isabellae).

Quizá una de las mejores observaciones del viaje: la encontré junto a la pista que lleva a la cascada de la Hiedra, en la sierra de Gúdar, en el camino de vuelta mientras buscaba helechos.
Y así fue como sin dedicar ni un mísero minuto a su búsqueda, di con una de las mariposas más raras y codiciadas por los fotógrafos de naturaleza de este país.

Área de distribución de A. isabellae en la Península Ibérica. 
http://www.mapama.gob.es/

Se trata de un taxón muy ligado a dos coníferas, pues la larva se alimenta de sus acículas: el pino negro o laricio y del pino albar o silvestre:

Bosque de Pinus nigra.

El principal enemigo de esta mariposa es la destrucción de su hábitat a causa de los incendios y las deforestaciones, pero también se ve negativamente afectada por los diferentes tratamientos químicos que se aplican en estos bosques para combatir a la procesionaria del pino (Thaumetopoea pitycampa).

Otros insectos destacados fueron:

Cicindela sp., posiblemente C. maroccana.

Estos escarabajos de la familia Carabidae pertenecen al género más grande de los escarabajos tigre. Sus integrantes se distribuyen por todo el globo.

Erebia epistygne.

E. epistygne es un endemismo franco-íbero. En nuestro país se distribuye principalmente por el cuadrante nororiental, donde ocupa los claros montañosos de las principales sierras de esta zona. Por tanto, para los de la Meseta Norte esta especie siempre es un highlight.

Microtus sp.

Escasa, muy escasa la representación de mamíferos, aunque tampoco puedo pedir mucho más, pues no les dediqué tiempo. Tan sólo vi el topillo que veis en la imagen.

La lista de pteridófitos no fue muy amplia, pero sí de amplia calidad:


Asplenium fontanum.

Envés de las pínnulas mostrando los soros.

A. fontanum es un helecho de distribución nororiental en la Península Ibérica, muy localizado fuera de las regiones de Cataluña, Aragón. Navarra y Comunidad Valenciana.
Es una planta claramente basófila, y tiende a crecer a la sombra de las calizas. Esto lo hace muy frecuente en las sierras de Albarracín y Gúdar.


Asplenium ruta-muraria

El ruta-muraria es otro de los típicos helechos calcícolas. Observamos varios ejemplares tanto en la sierra de Gúdar como en la de Albarracín.






Adiantum capillus-veneris.

El Adiantum quizá sea uno de los helechos más conocidos por el público en general, pues es frecuente su venta en floristerías. Vulgarmente es conocido como culantrillo de pozo.
Al igual que los otros tres, es un pteridófito afín al sustrato básico, pero necesita de paredes rezumantes de agua. Es por esto que aparece muy frecuentemente bajo cascadas, dentro de cuevas o sobre muros muy húmedos.

Y para terminar este post tan light, algunas plantas fanerógamas que llamaron mi atención:


Primula veris.

Frecuente en la ruta a la cascada de la Hiedra.



Helleborus foetidus.



Endrino (Prunus spinosa).


Enebro (Juniperus communis).

Conocido entre otras cosas, por ser la planta de la que se obtiene la ginebra.


Prometo que la siguiente traerá más chicha ;-)

jueves, 27 de abril de 2017

Las Batuecas en primavera

Ya dije que me reservaba la mañana del jueves 6 para otro post. Pues bien, aquí la tenéis:

Ese día hicimos parte del recorrido de El Chorro de las Batuecas, que discurre a orillas del río del mismo nombre. Es una ruta de sobra conocida por todos los salmantinos; lo que muchos no saben es todo lo que este lugar esconde, y no estoy hablando sólo de fauna, naturalmente. Aquí la flora tiene mucho que decir.

Poza en el río Batuecas. La Alberca.

Cascada en el río Batuecas. La Alberca.

En estos parajes, los brezos, madroños y pinos forman densos bosques junto con otras especies arbóreas, como oxicedros, tejos, castaños, robles, encinas, laviérnagos, jaras... Por tanto, además de un paisaje espectacular, estos bosques mixtos crean excelentes refugios de fauna:


Laviérnago (Phyllirea angustifolia).

Pteridium aquilinum, el helecho común, actúa como el tapiz del bosque, formando densas coberturas vegetales. En las zonas más umbrías es sustituido por Blechnum spicant:


Pteridium aquilinum.

Blechnum spicant.

Yo particularmente disfruté mucho con los helechos, detectando un total de catorce especies, además del Pteridium y del Blechnum:


Asplenium trichomanes.



Asplenium ceterach.

Vimos A. trichomanes y ceterach a lo largo de todo el recorrido, de forma frecuente. También Polypodium.

Asplenium onopteris.

Detalle de los soros.


Asplenium obovatum billotii.



Cystopteris sp. 

Posiblemente C. fragilis, pero a falta de observar los soros maduros, lo dejaremos como probable.

Las frondes de esta especie se desarrollan en el trascurso de la primavera.


Isoetes durieui.


Esta especie siente especial predilección por los sustratos pizarrosos.



Isoetes durieui.

Quizá la observación más destacada del día para mí. Se considera una especie escasa en España, con poblaciones dispersas a lo largo de toda la franja mediterránea. Está protegido a nivel nacional.

Este Isoetes es morfológicamente idéntico a I. histrix, y la manera de diferenciarlos es por el relieve de sus esporas:

Megasporas de I. durieui. La Alberca, abril de 2017.

Más grandes (visibles con lupa de mano, e incluso a vista, forzando muy mucho el ojo), con el perisporio (capa externa de la espora) alevolado.


Megasporas de I. histrix. Pereña, abril de 2017.

Más pequeñas, con el perisporio adornado con tubérculos.

Comparación de megasporas de Isoetes (abajo a la izquierda, I. setaceum).


Anogramma leptophylla.

Envés de las pínnulas mostrando los soros.


 Anogramma leptophylla, conocido vulgarmente como helecho del tiempo, es un indicador de suelos silíceos. Es el único helecho anual que tenemos en Europa, lo que quiere decir que tras completar su ciclo vital en la estación favorable, perece.
Gracias a la acumulación de sustancias de reserva en un bulbo subterráneo, sobrevive al duro verano y puede dar lugar a una nueva planta la siguiente temporada.



Dryopteris filix-mas.

Muchos habrán oído hablar del helecho macho y del helecho hembra. Pues bien, éste es el macho, y no, no es lo que parece: se trata de dos especies bien diferentes, pertenecientes a dos géneros: Dryopteris y Athyrium.
Para conocer el origen de estos nombres vulgares hay que remontarse al siglo XVI, cuando el botánico alemán Leonhart Fuchs denominó al D. filix-mas helecho macho por su robustez, mientras que al similar Athyrium filix-femina, más fino y delicado, lo llamó helecho hembra.
Lógicamente, estas afirmaciones carecen de base científica alguna, pues los helechos son asexuados.


Otro pteridófito no menos espectacular es Osmunda regalis, que cuenta con la peculiaridad de poseer dos tipos de pinnas, a diferencia del resto de helechos: las vegetativas y las fértiles, aún no presentes en la planta que os presento.

Primer plano de una joven fronde de O. regalis, mostrando el desarrollo circinado típico de los pteridófitos.

Osmunda regalis. Frondes vegetativas.

Osmunda regalis es una especie cosmopolita, que se extiende por cuatro de los cinco continentes: Europa, Asia, África y América (del Norte, del Centro y del Sur).

Frondes fértiles. Cudillero, Asturias. 26 de abril de 2017.


Se aprecian perfectamente ambos tipos de frondes. Las fértiles consisten en un gran racimo de esporangios.

Cheilanthes creciendo al pie de rocas cuarcitas.


Cheilanthes hispanicus. 

Las especies del género Cheilanthes quizá sean las mejor adaptadas a los veranos secos de estos valles: se desarrollan a finales del invierno al pie de rocas bien insoladas, y tras esporular, se enrollan sobre sí mismos con el fin de minimizar la superficie expuesta al sol, coincidiendo con las altas temperaturas de la época estival.

Por suerte o por desgracia, no todo fueron helechos; también vimos algunas plantas fanerógamas:



Androrchis gr. mascula.




Narcissus triandrus pallidulus.



Narcissus bulbocodium.



Hyacinthoides hispanica.

El jacinto. De él resulta muy llamativo el color azul intenso de los estambres.


Asphodelus albus en plena floración.

El A. albus es conocido vulgarmente como gamón. Es endémico del área mediterránea.

Dedicamos un buen rato a la búsqueda de herpetos:



Sapo común (Bufo spinosus) macho.

Pillamos el momento cumbre en que los machos buscan hembras desenfrenadamente, y se dejan ver tanto de día como de noche.

Lagartija colilarga (Psammodromus algirus) macho nupcial.


Lagartija noroccidental (Podarcis guadarramae).





Culebra bastarda (Malpolon monspessulanus) joven.



Culebra de collar (Natrix astreptophora) juvenil.

Aparte de los ya citados, observamos varias ranas patilargas, una de las joyas herpetológicas de la zona, y también una culebra viperina.

La lista de aves fue más bien escasa, pero anotamos una especie de calidad, difícil de ver en la provincia: un mirlo capiblanco que levantamos en la orilla del camino. Duró poco ahí y pronto voló ladera arriba, por lo que no hubo posibilidad de foto.
Por lo demás, las especies habituales de estos parajes:

Escribano montesino (Emberiza cia) macho.

Curruca capirotada (Sylvia atricapilla) macho.

Totalmente enceladas esos días...

Para acabar, unas mariposas que observamos durante todo el recorrido:

Pieris napi.

Pieris napi.

Gonepteryx rhamni.

Pararge aegeria.

Coenonympha lyllus= Coenonympha pamphilus ssp. lyllus.

Detectamos unas pocas especies de lepidópteros, que podrían haber sido muchas más si les hubiéramos dedicado más tiempo.

Algunas que no pudimos fotografiar fueron: Euchloe crameri, Inachis io, Lasiommata megera, Celastrina argiolus, Lycaena phaelas, Aricia cramera, etc.
Aún es pronto para ver volar a las reinas de estos valles: Charaxes jasius y Limenitis reducta.

Y con esto pongo punto y final a las mini-vacaciones que pasamos en Las Hurdes. Espero que os haya gustado.