Mostrando entradas con la etiqueta pagaza piconegra. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pagaza piconegra. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de agosto de 2016

El paso postnupcial de 2016 en Ledesma

Como todos los años, a mediados de verano comienzo a visitar con asiduidad las orillas del Tormes, en Ledesma, buscando pájaros migradores.

Algunas veces resulta ingrato llegar a esta zona y volverse con sólo un puñado de andarríos y garzas, pero la única manera de encontrar algo allí es echar muchas horas bajo el abrasador sol de julio y agosto, pues las aves entran con cuentagotas.

Por el momento son 14 las especies de limícolas que he detectado, acompañadas en todo momento por otras aves, tales como anátidas, garzas, cigüeñas, espátulas, rapaces...


Una de las observaciones de mayor interés, tuvo lugar a finales de julio, y por increíble que parezca,  tuvo una espátula como protagonista.
¿Y qué tendrá de especial una espátula en época migratoria? Pues su origen, ya que este ejemplar procede de Italia:


Espátulas comunes (Platalea leucorodia).

Las lecturas de aves anilladas han demostrado que el grueso de espátulas italianas inverna en Cerdeña y norte de África, principalmente en Libia y Túnez, y señala la posibilidad de que un bajo porcentaje lo haga en las costas atlánticas africanas; y ese posiblemente sea el destino de esta espátula y sus cinco acompañantes.


Otro de los highlights de esta temporada, ha sido la aparición (fugaz, eso sí), de un adulto de pagaza piconegra, el 21 de julio. ¿Procedente de Villafáfila? Quizá, pero no podemos saberlo con certeza...

Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) adulta.


Y vayamos con los limis...

La estrella momentánea es la avoceta, una nueva especie para el término municipal de Ledesma, tras la incorporación de la pagaza y de unos pájaros moscones que encontré a principios del pasado julio.

Un pequeño bando formado por siete ejemplares aterrizó durante unas pocas horas en los limos del Tormes el día 8 de agosto. Lamentablemente, la halcona se fijó en ellas y tras azuzarlas un par de veces, abandonaron el río:





Avocetas (Recurvirostra avosetta).


Otras especies:

Cigüeñuela común (Himantopus himantopus) juvenil.

Esta joven cigüeñuela vino a Ledesma acompañada por sus dos progenitores. Estuvieron una semana reponiendo fuerzas.



Avefrías (Vanellus vanellus).

Pequeños bandos como el de la foto están llegando semanalmente al río.


Andarríos bastardo (Tringa glareola) juvenil.

Un total de tres ejemplares vistos en lo que va de paso.



Archibebes comunes (Tringa totanus) juveniles.

Un puñado de ejemplares avistados, todos juveniles.


Combatiente (Philomachus pugnax) juvenil.

El pasado jueves un combatiente llegó acompañado de un archibebe claro. Primero del paso.


Archibebe claro (Tringa nebularia) juvenil.

El de la imagen es el segundo ejemplar que contabilizo desde julio.



Correlimos menudo (Calidris minuta) juvenil.

Cinco han sido los correlimos menudos que han pasado por aquí hasta ahora.


Correlimos común (Calidris alpina) y correlimos zarapitín (Calidris ferruginea) adultos.

Este es el único zarapitín que se ha dejado caer por Ledesma este año. La halcona picó contra él, y aunque falló, sirvió para que él y su colega abandonaran el lugar ipso facto.


Pollo de chorlitejo chico (Charadrius dubius).

Cuando el río bajó el nivel y dejó al descubierto las orillas pedregosas, los chorlitejos se animaron a criar, y por el momento, la jugada ha sido un éxito. Esta foto es del pasado jueves. Son dos hermanos.


Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) juvenil.

Gaviota reidora (Chroicocephalus ridibundus) adulta.

Este año hemos visto tanto ejemplares solitarios como pequeños bandos de hasta doce aves.



Gaviota sombría (Larus fuscus) de segundo año (primer ciclo).

Y tan sólo una joven gaviota sombría, entre el 21 de julio y el 8 de agosto como mínimo, que me ha enseñado cómo muda las primarias y la cola.
En estas dos fotos, tomadas con 17 días de diferencia, se aprecia a la perfección cómo ha renovado por completo la P6, ha tirado la P7 vieja (de primera generación) y le está creciendo una nueva (de segunda generación).

Un ejemplo perfecto para aprender algo sobre gaviotas en estas fechas tan pobres en el interior.


Vayamos con las zancudas:

Las protagonistas de este grupo suelen ser las cigüeñas negras y las espátulas, y como en años anteriores, no han faltado a la cita:











Cigüeñas negras (Ciconia nigra).



Por el momento han pasado una quincena de ejemplares...






Espátulas comunes (Platalea leucorodia) y garceta común (Egretta garzetta).

Las espátulas han dejado números más discretos que las cigüeñas este año, pero la italiana lo ha compensado con creces.


La gran ausente de este año, sin ninguna duda, es la garceta grande...¡¡ni una sola vista desde marzo!!


Los cormoranes llevan acumulados en un gran bando de más de 300 ejs desde que acabó la cría, y cada mañana tras desperezarse, vuelan río abajo para alimentarse en el gigantesco embalse de Almendra:


Cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo).


Pocas son las anátidas que hemos visto este verano. Esperamos que en septiembre lleguen cucharas y cercetas en buenos números:

Cerceta común (Anas crecca) juvenil.


Ánades reales (Anas plathyrhynchos) y frisos (Anas sterpera).

El 21 de julio vi durante unos pocos minutos una frisa escoltada por tres juveniles bien emplumados...¿ledesminos? Es una opción, pero es muy difícil o imposible predecir el origen de unos patos con las alas totalmente desarrolladas.


Los que sí criaron con total seguridad fueron los somormujos, que sacaron adelante dos pollos. La siguiente foto es de finales de julio:

Somormujos lavancos (Podiceps cristatus) juveniles.


No podíamos olvidarnos tampoco de la migración más discreta, que es la que llevan a cabo los paseriformes.
Algunos ejemplos son: mosquitero musical y papialbo, papamoscas gris y cerrojillo, colirrojo real, carricerín común o lavandera boyera. La sorpresa este año la dio una buscarla pintoja, nueva especie para Ledesma que ocupará por el momento el número 188 en la lista. Lamentablemente no pude hacerle fotos:

Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli).


Carricerín común (Acrocephalus schoenobaenus).


Para acabar, algunas rapaces:

Uno de los depredadores más letales del Tormes, sin duda.

Halcón peregrino (Falco peregrinus) hembra juvenil.

Esta imponente halcona, nacida no muy lejos de aquí, no da respiro a los escasos bandos de limícolas que sedimentan en estas orillas.

Es bastante reacia, y siempre guarda las distancias.


Aguilucho lagunero (Circus aeruginousus) juvenil.

Este jovenzuelo lleva unos días por la zona. El jueves se le unieron una hembra y un macho adulto.


También han sobrevolado estos días tres aguiluchos cenizos, todos juveniles.


Los milanos negros redujeron sus elevados números drásticamente el 4 de agosto, y ahora los milanos reales se van apoderando poco a poco del terreno.



Alimoche (Neophron percnopterus) adulto.

Resulta frecuente ver al alimoche sobrevolando las orillas del Tormes, pero no lo es tanto verlo posado en la orilla. El de la foto estaba aseándose a primera hora de la mañana, hace ya un mes:

Alimoche (Neophron percnopterus) adulto.


Y ahora a esperar a la reina de la migración, que estará ya a punto de caramelo. Hablo, por supuesto, del águila pescadora.


domingo, 28 de junio de 2015

Una semana con Cristian (Parte I)

-Desde hace tres veranos, suelo pasar una semana con Cristian Osorio en Zamora, pero esta vez ha sido diferente, ya que apenas hemos pisado Villafáfila, por motivos obvios:

Pagazas piconegras (Gelochelidon nilotica) sobrevolando la Salina Grande.

La sequía este año ha provocado el fracaso reproductor en muchísimas especies asociadas a las lagunas, por lo que la zona ha perdido mucho interés. Además el paso migratorio apenas se puede notar en estas fechas.

Hemos estado a caballo entre Zamora y la vecina provincia de León, con lo que la lista de animales (y de plantas) ha aumentado respecto a otros años, a pesar de ser finales de junio, una de las peores épocas para ver pájaros (el grupo que más especies suma a la lista).

El día 19, el de llegada, miramos la Salina Grande al atardecer, detectando como más destacado un dormidero de unas 200 Pagazas piconegras, que seguramente procedían del cercano embalse de Ricobayo, un adulto de Zampullín cuellinegro y una hembra de Porrón europeo con seis pollos:

Con Porrón europeo (Aythya ferina) y Tarro blanco (Tadorna tadorna).

Zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) adulto.




Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) con las luces del atardecer.

Como herpetos, encontramos Rana común, Culebra bastarda, y tres Gallipatos, que venían ensartados en los picos de las Pagazas.


Al día siguiente, nos acercamos al Centro de Interpretación, donde se ha establecido este año una colonia de Gaviotas reidoras.
Tras la habitual y siempre interesante charla con Pepe, miramos las lagunas:



Persiguiendo a un Águila calzada (Aquila pennata).

Cada vez que entraba una Calzada a coger un pollo de alguno de los nidos, la colonia entera se unía para protegerlo, llegando a expulsar a la rapaz de forma muy agresiva.

Fue casualidad que, la gaviota que más veces se enfrentó al águila fuese la protagonista del día, un raro ejemplar, fruto de un cruce entre Gaviota cabecinegra y una reidora.
Fue descubierto el día 11/04 por Manu Rodríguez y Alfonso Rodrigo, y al parecer, ya crió el año pasado en la Salina Grande, cuando esta laguna mantuvo el agua durante el periodo reproductor:

Gaviota reidora x Gaviota cabecinegra (Chroicocephalus ridibundus x Ichthyaetus melanocephalus).


En comparación con Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus).


Unos vuelos cuando regresaba de su pelea con el Águila calzada:










Podemos observar su extensa y oscura caperuza, propia de I.melanocephalus, en contraste con las primarias negras, heredadas de C.ridibundus. La estructura del pico es típica de esta última, ya que es largo y bastante fino. Lo mismo ocurre con la cabeza, más redondeada de lo normal para una cabecinegra.

Por lo demás, decir que los pollos de la colonia estaban ya bastante crecidos:

Gaviotas reidoras (Chroicocephalus ridibundus) con un pollo.


La tarde la dedicamos a buscar odonatos dentro del t.m de Villafáfila. Once fueron las especies que encontramos.
Un par de fotos:

Coenagrion mercuriale macho.


Orthetrum brunneum hembra.

Y un lepidóptero bien conocido por todos:

Esfinge colibrí (Macroglossum stellatarum).


Por último miramos la zona  de La Rasa, donde encontramos unos pocos limícolas y cuatro Espátulas:

Espátula (Platalea leucorodia), Agujas colinegras (Limosa limosa), Ánade real (Anas platyrhrynchos) y Cigüeña blanca (Ciconia ciconia).

Avocetas (Recurvirostra avosetta) y Agujas colinegras (Limosa limosa).


Este colega que estaba posado en una torreta junto al camino me guiñó un ojo; imagino que sería porque ya me conocía del año pasado:



Mochuelo europeo (Athene noctua) adulto.


La mañana del 21 la dedicamos a muestrear abrevaderos dentro de la reserva, en busca de odonatos. De las doce especies que salieron, esta fue la que más me gustó:

Lestes sponsa macho.

También vimos varias de estas:

Sympetrum meridionale inmaduro.


De una cuneta levantó una Avutarda y su retoño:

Pollo de Avutarda (Otis tarda).


Mamá Avutarda (Otis tarda), la reina de la estepa.

Y además vimos varias esteparias más como este Aguilucho cenizo:

Aguilucho cenizo (Circus pygargus) melánico.

Y alguna acuática, como este pequeño Rascón:

Pollo de Rascón europeo (Rallus aquaticus).


Por último, a la tarde visitamos el embalse de Ricobayo a la altura de Santa Eulalia de Tábara, donde vimos como más destacado un ejemplar de Fumarel común.

A la vuelta, vimos un Búho campestre, en una zona donde está siendo habitual esta temporada:


Búho campestre (Asio flammeus) adulto.


Y aquí acabó la estancia en Tierra de Campos. Marchamos hacia El Bierzo a la mañana siguiente, donde los objetivos marcados serían otros...