viernes, 26 de julio de 2013

Un cántabro pajareando por Salamanca (III)

-El domingo 7, sin madrugar demasiado, fuimos a buscar Picos Menores a la zona de Topas. No confiaba demasiado en verlos, pero al menos había que intentarlo.

Comenzamos viendo Ocelados, como siempre:

Lagarto Ocelado (Timon lepidus).

Alcaudones Comunes por doquier, Currucas Carrasqueñas, Mirlonas, jóvenes Totovías, Arrendajos, Gorriones Chillones...pero ni rastro del Pico Menor, hasta que al final de la mañana, cuando el calor ya empezaba a apretar, oí un leve repiqueteo contra un roble que rápidamente hizo saltar mis alarmas: ¡Pico Menor! ¡Por allí!
Anduvimos un poco, paramos a escuchar y al rato aparecieron los pícidos. Una familia de Picos Menores revoloteaba entre unos robles, reclamándose de vez en cuando, mientras nosotros los observábamos a placer desde la sombra de una gran encina:


Picos Menores (Dendrocopos minor).

Con el objetivo ya cumplido, seguimos buscando pájaros por el monte, viendo como más destacable varios Picogordos, pero en vuelo y mal.

En un charca ganadera, aparte de la ya habitual Gallineta, vimos un Andarríos Grande y un poco más adelante una preciosa Culebrera adulta que voló del suelo, pero sin trofeo:

Andarríos Grande (Tringa ochropus) con un Gorrión Común (Passer domesticus) hembra.


Águila Culebrera (Circaetus gallicus).

Por algo es mi rapaz favorita...


Media tarde la dedicamos a descansar y la otra media, a pajarear; fuimos hasta Tímulos, en Toro para ver Martinetes. No tardaron en aparecer. Primero un adulto, luego un joven y después más adultos:

Joven.






Este pescó un pez que no tardó en engullir...


Martinetes (Nyctycorax nyctycorax) adultos.


También vimos bastantes Garcillas Bueyeras, varias Garzas Reales y tres Imperiales:

Garza Real (Areda cinerea) joven.

Garza Imperial (Ardea purpurea) adulta.



Para acabar la tarde, fuimos otra vez a buscar los Sisones, pero tampoco hubo suerte. Las únicas que se dejaron ver fueron las Avutardas:


Avutardas (Otis tarda) machos.


Por la noche, según regresábamos a Salamanca, nos cruzamos con otro Erizo:

Erizo Europeo (Erinaceus europaeus).


El lunes fuimos por penúltima vez a Ledesma. Hicimos un recorrido pasando por el Puente Mocho, pero diferente al del viernes:

Rivera de Cañedo.

Tampoco se dio demasiado bien el día: Vimos un par de garzas "raras" en esta época, como son la Garceta Común y la Garceta Grande, bandos notables de Azulones (en conjunto 250 ind.), Cormoranes Grandes, un Alcaudón Real, Zarceros, Totovías...

Azulones (Anas platyrynchos).


Como reptiles, encontramos una pequeña Culebra Viperina (31 cm) bajo un tronco al lado de la rivera:



Culebra Viperina (Natrix maura).


Al llegar a la villa, como el calor era insoportable, nos dedicamos a intentar pillar posados a los Vencejos que crían en la muralla, bajo la sombra de un Plátano, eso sí:

La muralla.



La Lavandera Blanca (Motacilla alba) se quedó un rato mirando las idas y venidas de los Vencejos.


Vencejos Comunes (Apus apus).


Para acabar bajamos al río, donde una vez más pudimos ver fugazmente al Avetorillo, ¡y también al Pico Menor! ¡Tres encuentros en dos días!

También oímos reclamar desde un nido de Pico Picapinos varios pollos de Estornino Negro. Después de hacer una pequeña espera, llegó su progenitor y los cebó:


Reclamando.

Con ceba.

Estornino Negro (Sturnus unicolor).


Y el martes, el último día, para variar un poco, Ledesma, y para variar más todavía, el Puente Mocho:

Puente Mocho.

Alberto pudo bimbar otra especie, nada fácil de ver...

Comenzamos oyendo Currucas Mirlonas y Carrasqueñas, Golondrinas Dáuricas...

Y después de un rato andando sin encontrar nada, ¡aterrizó sobre una peña al otro lado de la rivera un Buitre Negro!
Bien es cierto que todos los años suelo ver varios sobrevolando la zona, pero hasta ahora nunca los había visto posarse, y además de cerca. La verdad es que impresionan...




Como se puede ver en las fotos, es un ejemplar joven, al tener el cuello negro y no pálido como los adultos.




Al rato voló y se asoció con un Buitre Leonado que pasaba por allí. Los dos ciclearon durante unos cinco minutos y después se largaron:

Buitre Leonado (Gyps fulvus).

Buitre Negro (Aegypius monachus).

Tambien pasó volando una pareja de Milanos Reales y poco más:

Milano Real (Milvus milvus).


Pero la sorpresa de verdad llegó cuando, después de levantar como unas quince piedras, apareció una Culebrilla Ciega bajo una de ellas. También es verdad que ya la veníamos buscando (hace tres años ya cogí dos ejemplares en la misma zona).

Éste es sin duda, uno de los reptiles más difíciles de observar en la Península, y nosotros tuvimos la suerte de verlo:

Medía 18 cm de longitud, por lo que aún no era adulta.



Culebrilla Ciega (Blanus cinereus).


Para acabar el viaje ornitológico, fuimos hasta el Puerto de la Molinera, en Arribes, a volver a intentar la Perdicera y los Picogordos (verlos en condiciones).

Ni uno ni otro sacamos, y además nos fuimos calentitos a casa, con no menos de 42º-43º. Ni siquiera los galápagos se atrevían a salir a solearse:


Galápagos Leprosos (Mauremys leprosa).

Los Picogordos los pudimos ver, y además unos cuántos, pero nunca llegaron a posarse al descubierto. También anotamos una pareja de Alimoches y una Curruca Cabecinegra que estaba reclamando desde la espesura...y poco, muy poco más.


Así que bueno, aquí acabó Alberto su estancia en tierras salmantinas. Bimbó bastantes especies, tanto de reptiles y anfibios como de aves y mamíferos, así que yo creo que se fue contento de aquí.

Pero aquí no acabó todo; al día siguiente, pusimos rumbo a Santander, y por supuesto, una vez que llegamos allí no nos tomamos ni un día de descanso; todos los pasamos pajareando...pero eso ya lo dejo para la siguiente entrada.

UN Saludo.

martes, 23 de julio de 2013

Un cántabro pajareando por Salamanca (II)

-Continúo con el viaje ornitológico de Alberto por Salamanca:

El jueves 4 por la mañana como no podía ser de otra forma, regresamos a Ledesma, esta vez con el objetivo de ver Galápagos Europeos en abundancia, y poder sacar buenas fotos.
Como siempre, los galápagos no faltaron a la cita. Más o menos unos 20 ejemplares vimos soleándose sobre las peñas de la rivera:

Galápago Europeo (Emys orbicularis).


En un pequeño cahorzo encontré un Sapo Común gigantesco, como nunca antes había visto. Según venía Alberto a verlo, se topó con otro ejemplar, también de una talla espectacular.
Con esos tamaños, seguramente se trataran de dos hembras muy adultas:







Sapos Comunes (Bufo bufo).

Hay mucha gente que ve fotos de un sapo o una culebra en mano y lo primero que piensa es en que ese bicho como mejor estaría es muerto:

A mí me encantaría que todos los agricultores, ganaderos, cazadores y cualquier persona relacionada o no con el campo pudiera ver cómo es un día de la vida de estos habitantes tan beneficiosos que por desgracia muy poca gente tiene en consideración.
Ni el más potente raticida ni el más potente insecticida podrán nunca igualar la efectividad de una Culebra Bastarda o un Sapo Común a la hora de eliminar ratas, ratones, topillos, insectos varios y otros animales que pueden resultar dañinos o molestos en un momento dado.
¿Y alguna vez no puede pasar que una culebra se coma un pollo de perdiz? Pues claro que puede pasar, y de hecho pasa. Pero también hay que pensar en el número de roedores que elimina.

Los que aún matan un sapo o una culebra cuando se los cruzan por el campo son gente que aún no ha evolucionado, y que siguen pensado que el campo sin ellos es un lugar mejor. Pues son ellos, los que en realidad dan asco, y no los sapos o las culebras.

Aunque bueno, siempre habrá gente que no cambiará nunca...
Sigamos con la entrada:


Vimos los típicos pajarillos, de los que ya se encargó Alberto de retratar. Un par de fotos suyas:


Alcaudón Común (Lanius senator) con un Alacrán Cebollero (Gryllotalpa gryllotalpa).


Cogujada Montesina (Galerida theklae).


Al día siguiente, estuvimos en la zona del Puente Mocho, pero la cosa no se dio demasiado bien. No vimos nada reseñable:




Ese mismo día por la noche, fuimos a intentar ver Búhos Chicos por el este de la provincia, pero también nos dieron esquinazo.
Solo vimos un Erizo en medio de la carretera, que sorprendentemente: ¡¡estaba vivo!! Después de hacerle un par de fotos, lo soltamos en un camino bien alejado del asfalto:

Erizo Europeo (Erinaceus europaeus).


A la mañana siguiente madrugón de nuevo, esta vez para ir a la Peña de Francia, al sur de la provincia.
El principal objetivo era encontrar a la "Iberolacerta martinezricai" o Lagartija Batueca o de la Peña de Francia, una especie de lagartija endémica del sur de Salamanca.

Gracias a las indicaciones de Pablo García, llegamos al sitio sin problemas, un enorme canchal:



Y aunque tardaron un poco en aparecer, al final hicieron acto de presencia; no menos de 10-12 "martinezricais" salieron de sus escondites para solearse ante nuestra presencia:






Con varias de ellas dudé, debido a su enorme parecido con la Lagartija Carpetana (de la que se diferencia por la disposición de las escamas de la cabeza) y otras lagartijas.
Gracias a Pablo García pude resolver mis dudas: en el canchal por donde nos movimos todas las lagartijas presentes eran "martinezricais".







Lagartijas Batuecas o de la Peña de Francia (Iberolacerta martinezricai).


Para mí, esta especie fue la estrella del viaje, entre otras cosas, por ser Salamanca el único lugar del mundo donde se la puede encontrar o quizás porque también fue bimbo para mí.

Pero en el canchal no solo se movían lagartijas; también Perdices Rojas, Currucas Carrasqueñas, Carboneros Garrapinos, Escribanos Montesinos y hasta una Víbora Hocicuda, que estaba bufando desde dentro de unos matorrales. Solo Alberto pudo verla de reojo...


Para acabar la mañana, subimos al Monasterio a ver qué se podía observar desde allí.
Antes de llegar, desde la carretera, ya se veían las Cabras Montesas, muy confiadas, al igual que las de Gredos.
Era un rebaño de unos 30 machos aproximadamente:








Machos Monteses (Capra pyrenaica).


Y mientras los fotografiábamos, oí a lo lejos un reclamo conocido, que ya había escuchado unos días antes: el reclamo del Vencejo Pálido.
Al subir al Monasterio, ahí estaban: más o menos unos 40 Vencejos Pálidos iban y venían dando un toque estival al lugar con sus sonidos:




Vencejos Pálidos (Apus pallidus).


Por los alrededores del monasterio no había demasiado movimiento, pero el suficiente como para mantanernos entretenidos un rato: Collalbas Grises y Acentores Comunes con sus pollos, Cuervos, Arrendajos, Aviones Comunes y Roqueros, algún Buitre Leonado que venía de pasada...


Juvenil.

Adulto.

Acentor Común (Prunella modularis) juvenil posado en una ventana.


Avión Roquero (Pyotnoprogne rupestris).


A la tarde fuimos a buscar Escribanos Hortelanos a una charca al lado de mi pueblo (sureste de Zamora). Como ya estaban localizados, solo fue esperar a que bajaran:

Con una Cogujada Común (Galerida cristata).

Joven.


Hembra/jov.






Macho adulto.

Escribanos Hortelanos (Emberiza hortulana).

Pero no fueron los Hortelanos los únicos que bajaron a la charca: Escribanos Soteños, Verdecillos, Verderones, Cogujadas Comunes, Totovías, Jilgueros... y hasta una Tórtola Europea que estuvo a punto de bajar a beber.

 Al final de la tarde vimos volando a lo lejos una Culebrera y ahí acabó el día de pajareo, y también esta entrada.

En la tercera y última, zona de Topas, las garzas del Duero y como no, Ledesma.

UN Saludo.